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Salud y bienestar

Cómo influye la respiración en el sistema nervioso

La respiración es el único sistema autónomo que también podemos controlar conscientemente. Aprende cómo usarla para regular el estrés y la calma.

La respiración es la única función automática del organismo que podemos modificar de forma consciente en cualquier momento.

Cada respiración es un mensaje que el cuerpo envía al cerebro y que el cerebro devuelve al cuerpo.

Esa característica convierte a la respiración en un puente entre el cuerpo y el sistema nervioso.

No decidimos cuándo late el corazón, cuándo aumenta la presión arterial o cuándo se liberan determinadas hormonas. Sin embargo, sí podemos cambiar voluntariamente la forma en la que respiramos y, con ello, influir en cómo responde nuestro organismo.

¿Qué es el sistema nervioso autónomo?

El sistema nervioso autónomo regula muchas funciones que ocurren sin que tengamos que pensar en ellas.

Entre otras, controla:

  • La frecuencia cardíaca.

  • La presión arterial.

  • La digestión.

  • La respiración.

Su misión es mantener el equilibrio interno del organismo y ayudar al cuerpo a adaptarse continuamente a lo que sucede a nuestro alrededor.

Dos formas de responder al entorno

De forma simplificada, el sistema nervioso autónomo puede favorecer dos grandes estados.

Cuando percibe que necesitamos actuar, predomina un estado de activación. El corazón late más deprisa, aumenta el estado de alerta y la respiración suele acelerarse.

Cuando percibe que el entorno es seguro, favorece un estado de recuperación. El corazón reduce su frecuencia, la digestión funciona con mayor normalidad y la respiración suele hacerse más tranquila.

Ambos estados son necesarios. El organismo necesita activarse cuando existe una demanda y recuperarse cuando esta desaparece.

La respiración y el sistema nervioso mantienen una conversación constante

Cada emoción modifica nuestra forma de respirar. Y, al mismo tiempo, cada cambio en la respiración envía información al cerebro sobre el estado en el que se encuentra el organismo.

Por eso, modificar voluntariamente la respiración también influye en la actividad del sistema nervioso. Es una vía de comunicación en ambos sentidos entre el cerebro y el cuerpo.

Inspirar y espirar no producen exactamente el mismo efecto

Durante la inspiración suele producirse un ligero aumento del estado de activación.

Durante la espiración aumenta la influencia de los mecanismos relacionados con la relajación y la recuperación.

Por eso, una espiración ligeramente más larga suele favorecer un estado de mayor calma, mientras que una respiración rápida y mantenida se asocia con un mayor estado de activación.

Lo importante no es respirar siempre despacio, sino adaptar la respiración a las necesidades de cada momento.

El nervio vago

Una parte importante de esta comunicación implica al nervio vago, uno de los nervios más largos e importantes del organismo.

Una respiración nasal, tranquila y diafragmática puede estimular indirectamente mecanismos relacionados con este nervio y favorecer un estado de mayor relajación.

La respiración es una herramienta importante, pero no actúa de forma aislada. El descanso, la actividad física, la alimentación, las emociones y muchos otros factores también influyen en el funcionamiento del sistema nervioso.

Respirar no elimina el estrés, pero puede ayudarte a gestionarlo

La respiración no hace desaparecer los problemas que generan estrés. Lo que sí puede hacer es ayudar al organismo a responder de una forma más eficiente.

Por este motivo, las técnicas de respiración se utilizan como herramienta de apoyo en situaciones de estrés, ansiedad, dolor o antes de afrontar un reto importante.

¿Cómo suele ser una respiración que favorece la calma?

Cuando el objetivo es favorecer un estado de calma, la respiración suele ser nasal, tranquila, silenciosa y estar impulsada principalmente por la acción del diafragma.

La espiración suele ser ligeramente más larga que la inspiración y el ritmo resulta cómodo, natural y sin sensación de esfuerzo.

No existe un número mágico de respiraciones por minuto. Lo importante es que la respiración se adapte a las necesidades del organismo.

Ideas clave

  • La respiración es la única función automática que podemos modificar de forma consciente.

  • Existe una comunicación continua entre la respiración y el sistema nervioso.

  • La inspiración y la espiración no producen exactamente la misma respuesta fisiológica.

  • Una espiración ligeramente más larga suele favorecer un estado de mayor relajación.

  • La respiración puede ayudar a gestionar el estrés, pero no sustituye el abordaje de sus causas.

Una idea para recordar

Cada inspiración prepara al organismo para la acción. Cada espiración le ofrece una oportunidad para recuperarse.

La respiración no puede cambiar todo lo que ocurre a tu alrededor, pero sí puede ayudarte a cambiar cómo responde tu organismo.

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Evidencia científica

Esta guía se basa en la evidencia científica sobre fisiología respiratoria, sistema nervioso autónomo, variabilidad de la frecuencia cardíaca, nervio vago y regulación del estrés mediante intervenciones respiratorias.

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